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lunes, 5 de marzo de 2012

Valle lunático


¡Quieto! No te muevas:
Encontré un valle lunar en los huesos de tus hombros,
En los cerros pequeños de piel coloreada, salpicada de sombras.
Encontré el nacimiento de tu pelo,
una cueva arremolinada, nacimiento de un río.
Expansión de todo, tu respiración, contracción de mí, entre vos.

tragar arena


Las noches de caracol nos vienen a cubrir

cobijando todo lo que fuiste.

Sos la estela de todas esas cosas convertida en polvo de un sofá.

rueda


I.

Volcánicos despertares
días llanos
el sol que muerde las alas de los talones
entregándonos al suelo.
Días llanos que se arrastran
y babean
demasiadas luces
demasiados ruidos
demasiado humo en las esquinas
el todo-mucho se derrama
de calle en calle,
baile en el que ya estamos
erosionándonos lento,
demasiado lento.

rutilos


I.
Anestesia de mundo
encuentro
en la bola de espejos
de tus ojos.
Cristales de cuarzo
separados del centro de la tierra
para amar
y ser amados.

II.
Mira. El espejado color de las piedras y de tus ojos
de tus ojos en las piedras y las piedras en tus ojos,
que son la misma piedra.
Como fibras doradas que salen del vientre de las piedras hasta tu vientre.
carlos y yo tenemos un serio conflicto
permanente oscilante
con el sueño de ser
una vigilia para toda la etereidad